?

Log in

No account? Create an account

Previous Entry | Next Entry

me costo trabajo y no estoy segura de que este bien, pero wenu, de las tre posibilidades que tenia esta es la que mas me convence ( era esta o code geass en la sirenita, o bleach en hamlet XD), ademas como una señal divina, mientras trataba de terminar alguno de los 3(por que los 3 estaba escritos a medias) salio el video de "love like winter" y eso me ayudo a decidir XDD

aqui ta...

para la dotacion anual de crack, reto Au.

Fandom: Code Geass
Universo: la reina de ls nieves
Cliam: Leoluch/Susaku, y tambien algo de Leoluch/C.C



1 una bruja solitaria

Hubo una vez una niña desafortunada, una pequeña esclava que fue maltratada, harta del hambre y los golpes, un día decidió huir, y quiso la suerte que en su camino, se encontrase con una hechicera que le ofreció darle el poder para cumplir con su mayor deseo, ser amada.
Con el paso de los años la pequeña esclava se convirtió en una bellísima mujer con expresivos ojos dorados y largos y sedosos cabellos verdosos, pronto y gracias al poder que la hechicera le había otorgado, no solo era amada sino además rica y poderosa.

Entonces se enamoro de un príncipe, y sintió que no necesitaba usar su poder para enamorarlo, pero él la desprecio.

Así, se convirtió en una bruja, su corazón se congelo al descubrir que nunca podría ser amada por alguien y se retiro a los hielos eternos, donde el frio del ambiente se sincronizara con su interior y con magia desconocida construyó un castillo de hielo.

A veces se le puede observar en las noches de tormenta buscando aun el amor verdadero.

2 tres amigos

Los hermanos Lamperoge conocieron a Susaku en verano, cuando la brisa dulce acariciaba los cabellos y la luz del sol invitaba a jugar en los jardines, en tiempos felices. Se habían encontrado en un parque, bastó una coronita de flores de Nanally y la sonrisa de Leoluch para hacerse amigos, pronto, se habían vuelto inseparables, jugaban juntos reían juntos y si sus padres lo permitían dormían juntos y llegaron quererse como si fueran hermanos. Fue ese verano, bajo la sombra de un frondoso árbol que escucharon por primera vez sobre la bruja que vivía en un castillo de hielo en el confín del mundo.

Pero el verano no era eterno y con el fin de las vacaciones llego la hora de las despedidas, muchas lágrimas y más promesas de cartas y visitas, que nunca se cumplirían, cada quien regreso a su lugar de origen y aunque los recuerdos de verdes arboles y risas compartidas permanecieron, esos días se hicieron cada vez mas lejanos. Y la vida diaria se hizo cada vez más real, hasta convertir la tarde sol y la coronita de flores un sueño lejano.

Los años pasaron y los días grises comenzaron…


A la muerte de su madre, Leoluch y Nanally fueron desterrados de la casa paterna, los enviaron a un lugar lejano, con unos parientes igualmente lejanos, en una ciudad desconocida, que era como todas las ciudades, gris y monótona, con edificios unos iguales a otros todos en filas ordenadas hasta donde la vista alcanzaba.

Como la vida de su madre la sonrisa en los labios de Leoluch había desaparecido, una tarde tras otra se sentaban juntos ella cantaba, confinada en su silla de ruedas, mientras él miraba desolado por la ventana.

Fue en una tarde, esta vez gris y fría de invierno, que se reencontraron con su amigo de la infancia. Y la monotonía gris de la ciudad se ilumino un poco, y Leoluch sintió un calambre, en le lugar que solía estar su corazón, y volvieron a tomar el te juntos y se sentaban frente al fuego y ambos le contaban historias a Nanally, fue una de esas tardes, justo después de nevar, que Leoluch alegando que quería pasear en la nieve, salió dela casa, en realidad, había estado observando desde la ventana a una bella joven que paseaba en un trineo tan blanco como la nieve, ella había sonreído y mientras agitaba la mano en su dirección, pero eso no iba a decírselo a su hermanita, mucho menos a Susaku.

Mientras caminaba, con el viento frío golpeándole la cara, vio a la hermosa mujer con bellísimos ojos dorados, y una larga cabellera verde, que se asomaba bajo el sombrero blanquísimo, como si estuviese hipnotizado se acerco a ella, que lo recibió con una sonrisa helada, y se presento como C.C mientras se estrechaban las manos.

Al mismo instante que sus pieles hicieron contacto, todo recuerdo de su casa, de su hermana, se desvaneció, sin razonar nada mas, se subió al trineo de la bella desconocida, y se apretó contra el suave abrigo blanco que ella le ofrecía.

4 La Ofrenda de Nannally

No se supo nada más de Leoluch desde ese día, su hermana lloraba, mientras su ojiverde amigo trataba de consolarla, aunque sin mucho éxito. En el pueblo se decía que el chico, harto de cuidar a una hermana lisiada, se había fugado con una bella extraña, o tal vez simplemente se había ahogado en el rio helado, que estaba a la orilla de la ciudad.

Así, transcurrió el invierno, y cuando la nieve comenzó a derretirse, Nanally que no podía creer que su hermano la hubiese abandonado, lloró amargamente su muerte, mientras la luna le aseguraba que aun estaba con vida.

Así que cuando finalmente llegó la primavera, le rogó Susaku que la acompañara al rio, para preguntar por el desaparecido.

Juntos se dirigieron a las afueras de la ciudad.

— ¿Te has llevado a mi hermano?— grito entre la grimas desde la orilla.

Las aguas se mecieron suavemente como negando, y las lagrimas comenzaron a resbalar por su rostro.

— ¿Acaso sabes su paradero?—

Esta vez, las olas que lamian la orilla se hicieron más violentas.

— ¡Toma la luz de mis ojos, pero por favor, guíanos a el!—

Susaku la miro incrédulo, de nuevo, las usualmente tranquilas aguas del rio se agitaron, y una barquita choco en la orilla, Nanally ya no pudo verla, asustado su amigo quiso regresar al pueblo de inmediato pero entre lagrimas, ella le rogo que fuera en busca de Leoluch.

Y ahí a la orilla del río, él le prometió que no volvería hasta encontrarlo.

5 El hechicero sonriente

Con una mochila ligera al hombro, y muchas esperanzas, Susaku se subió a la barca que el rio le había ofrecido, y arrastrado por la corriente este comenzó a moverse a velocidad creciente, por un minuto se sintió asustado, pero al recordar el sacrificio sincero de su amiga despejaron sus dudas, el rio lo guiaría.

Contemplo maravillado el paisaje en las orillas, se podía apreciar una extraordinaria variedad de arboles y flores, todas con colores vibrantes y con aromas deliciosos, que inundaban el espacio de bienestar.

Y sin darse cuenta se quedo dormido.

La barca golpeo la orilla y con el golpe Susaku despertó, no supo cuanto tiempo había pasado, pero la luz del sol comenzaba a ponerse, y a luz dorada del atardecer pudo ver una choza rodeada de enormes y verdes arboles, se podía preciar una columnita de humo que salía de la pequeña chimenea, y un delicioso aroma a comida, que le hizo gruñir la tripa, y se pregunto si le darían cobijo por una noche.

El dueño de la cabaña, resulto ser un risueño joven, de profundo ojos azules y rubios cabellos, que dijo llamarse Loyd y tenia una esposa de nombre Cecile, lo invitaron a pasar y calentarse junto al fuego, sintiéndose extrañamente en confianza y mientras Cecile ponía la mesa, comenzó a contarles su historia, sin darse cuenta de que poco a poco sus recuerdos, sobre el motivo de su viaje se iban borrando.

Loyd era un hechicero travieso, que al mirar sus ojos, tan llenos de tristeza, había decidido detenerlo un poco, consolarlo un poco.

Y así, Susaku se quedo en la cabaña en medio del bosque, riendo y charlando.

Un día mientras caminaban juntos a la orilla del rio, sintió que había olvidado algo importante, y una lagrima rodo por su mejilla, al caminar otro poco, puso escuchar el llanto de una chica, entonces pensó en Nanally y todo volvió a su memoria.

Susaku entonces le pregunto al hechicero si conocía el paradero de su amigo.

Loyd le conto, que lo había visto hacia tiempo, en el trineo de la bruja, la que vivía en el confín del mundo, y lo mando a ver a un amigo suyo originario de ese país para que lo guiara hasta el palacio de hielo, el joven agradeció sinceramente la ayuda de su anfitrión y partió esa misma tarde, cubierto con un suéter y una bufanda tejida por Cecile, los arboles se veían dorados y rojizos, y ahora el sendero estaba cubierto de hojarasca.

6 El príncipe caprichoso

Gino, era por donde se viera un príncipe mimado, había saltado encima de Susaku en cuanto lo vio, incluso le ordeno que sonriera, aunque este se negó para su disgusto, aun así escucho su historia, pues no todos los días llegaba un visitante tan apuesto y además con una carta de Loyd como presentación.

Un tanto renuente mando a alistar su trineo, mientras, hablaba alegremente a su visitante de los hermosos paisajes de la tierra de la nieve eterna, le conto sobre las auroras boreales y los enormes renos y osos polares. El camino en compañía del príncipe se hizo más ameno, pues Gino tenía ocurrencias bastante extrañas y su sonrisa era contagiosa,

Con el corazón ansioso observo el paisaje lleno de nieve y rogo que su amigo estuviera bien.
Después de un largo tiempo, pudo ver en el horizonte una construcción imponente que lanzaba destellos a la mortecina luz polar, con altas torres y ventanas, y una gruesa capa de escarcha que asemejaba piedras preciosas cubriéndolo.

Fue justo ahí de llegar, que el trineo se detuvo.

El príncipe le explico que no podía ir mas allá por que de descubrirlos la bruja podía matarlos a todos, o hechizarlos a todos lo que seria a un peor, le deseo éxito a su nuevo amigo.

Se despidió de agitando la mano y mientras emprendía la marcha Susaku se pregunto, si volvería verlo, al terminar su viaje.

Dentro del castillo, Leoluch cepillaba los verdes cabellos de la bruja que sonreía satisfecha, mientras cantaba una canción sobre una pequeña esclava.

Lelouch estaba pálido y temblando de frio, pero estaba tan embelesado con la belleza de la mujer que no se había dado cuenta.

7 El castillo de hielo

Todo dentro del palacio era de hielo, los muebles, las lámparas tenían pequeñas llamas congeladas que no emitían calor alguno, y había largos pasillo y escaleras que parecía eternas a cada vuelta de esquina., Susaku se acomodo la bufanda y tembló un poco, el aire estaba tan helado que parecía una afilada navaja.

En una de las habitaciones la bruja beso los labios fríos de Leoluch, y salió de la habitación.

Mientras Susaku, recorría el castillo en busca de su amigo, pudo observa r por un instante a la bruja saliendo de la habitación, llenándose de valor se dirigió en esa dirección, dispuesto a lo que fuese necesario para llevar a su amigo de vuelta a casa.

La bruja solo le dedico, una sonrisa burlona.

—No podrás llevártelo, él ni siquiera te recuerda— rio cruelmente, —si te sigue por voluntad propia, entonces no los detendré—

Su carcajada retumbo por todo el palacio, pero el joven no se acobardo.

Encontró a Leoluch sentado junto a la ventana y lo llamo por su nombre.

No hubo respuesta.

Se acerco y tomo las heladas manos, solo entonces levanto la vista, pero todo el calor en los ojos violetas había desaparecido.

—no me recuerdas— murmuro quedo, entonces sin pensarlo demasiado lo abrazo, suavemente, se sintió como abrazar un tempano, pero no retrocedió, le conto en murmullos las venturas y desventuras de su camino, del sacrificio y las lagrimas de Nanally, de sus tardes junto al fuego y de sus tardes de verano, pero consiguió respuesta.

Entonces y por primera vez desde que dejara su casa sintió que todo estaba perdido y una lagrima rodo por su mejilla, y se perdió en el cuello de su amigo, esa fue la primera de muchas.


Fue entonces que noto, que allí donde sus manos lo habían tocado, el calor regresaba.

Se incorporo y enfrento los ojos vacios y deposito un beso suave en sus labios aun fríos, y murmuro una última confesión.

De golpe Leoluch recobro al memoria, y un calorcito, que quemaba, se acomodo en su pecho, y ya no se extinguió.

En ese instante se oyó un grito desgarrador y antes de pensar en nada más salieron corriendo del castillo de hielo donde los lamentos de la bruja se escuchaban cada vez más fuertes, y una ventisca los envolvió, pero ni eso los detuvo.

Mientras corrían, escucharon un estruendo y al voltear pudieron ver el castillo derrumbándose.

Aun con el viento helado Leoluch podía escuchar las últimas palabras que Susaku había murmurado en su oído.

Te amo

8 Y al final…

En el mismo momento que Lelouch y Susaku dejaban las tierras del norte, Nanally recobraba la vista, y con lágrimas en los ojos empezó los preparativos para recibir a sus dos hermanos.

El camino de regreso, había sido como un sueño, encontraron al príncipe Gino sonriente, esperándoles con el trineo, al llegar al bosque Susaku agradeció nuevamente a Loyd y su esposa.

Pero ansiosos como estaban de regresar a casa, no había mucho en su memoria al respecto.

Al regresar a la ciudad, el verano y su brisa cálida llenaba los corazones de todos, y ahí en el minúsculo jardín de la casa de sus parientes los esperaba Nanally, con los brazos abiertos y los ojos aguados.

Y como no, desde ese día, todos fueron felices y comieron perdices.

Comments

( 1 comment — Leave a comment )
daiyushi
Sep. 26th, 2009 07:39 am (UTC)
I´m in love with a fairytale! (8)

Yo quiero leer el de Bleach/Hamlet (se monta su teatro imaginario), me brinda esperanzas saber que está a medias. No obstante, me ha entretenido el crossover que has seleccionado y debo deciros: te ha salido bastante largo, creo me había acostumbrado a tus drabbles y esto va más allá de ello.

“Y como no, desde ese día, todos fueron felices y comieron perdices”, todo lo que necesitaban los personajes de C.C. para ser felices era haber existido en un Universo Alterno al cual se desarrollan sus aventuras... ¡qué trágico!

Me gustó bastante el desarrollo del relato, como todo fue encajando uwú, incluso personajes que no nombraste yo les iba asignando un papel, aunque fuese de cochero o copo de nieve.

Os felicito =D, bueno, a mí sí me gustó bastante –se roba el texto- nos vemos en la siguiente dotación del reto de crack anual.

Pd. ¿Podrás salir de ese castillo? ¿Tienes a un Suzaku que te rescate?
( 1 comment — Leave a comment )

Latest Month

May 2019
S M T W T F S
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031